20 abr. 2015

La escuela y las costumbres argentinas

La intención de este escrito es entender y analizar los diferentes modelos escolares en conjunto con la sociedad fuera del ámbito escolar, entender las cuestiones que pueden hacer más o menos interesante a la institución como formadora de recursos humanos dentro de un ámbito social aceptable.
Pretendo entender 3 modelos escolares y la periferia social en sus diferentes épocas, estos son, modelo escolar de mis padres, época de Perón, modelo escolar propio, pleno inicio de la democracia y modelo escolar de mi hija, nuevo estado peronista con reconquistas sociales con una alta influencia de la revolución tecnológica que se da desde hace unos 20 años.
Etapa escolar primaria en época de Perón.
El colegio funcionaba como formador de obra calificada para el gran desarrollo industrial que se estaba produciendo en ese momento histórico argentino, desde las casas promulgaban que el colegio era algo muy importante y donde se le debía hacer caso a los maestros.
Tanto era de esta manera que los chicos muchas veces no querían ir al colegio, no porque les aburriera, sino porque era muy exigente y los padres, en su mayoría, acompañaban esas exigencias sin cuestionarlas.
La vida cotidiana de esos chicos era simplemente ir al colegio, estar en su casa y hacer la tarea, armaban juguetes ellos mismos, como caballos de madera, muñecas de trapo, ayudaban en su casa a lavar la ropa o a ordenar con sus madres, algunas veces podían jugar en la calle con sus amigos del barrio o del colegio, solían jugar a las escondidas, a las bolitas algunos asistían a catequesis por las tardes.
No muchos eran los que contaban con televisión en sus casas, al margen de la cantidad, la televisión era en blanco y negro, no había demasiado entretenimiento para los niños en la televisión.
Por supuesto no existían los teléfonos móviles e internet estaba apenas en una etapa de pensamiento de algunos individuos pero aun sin poder armar siquiera una pequeña red entre dos máquinas.
Tampoco era frecuente tener un teléfono de línea en los hogares, las comunicaciones eran muy diferentes a lo que podemos imaginar hoy en día, todo esto hacia distraer un poco menos a las personas con respecto a las trivialidades de la actualidad.
Digamos, dentro de todas esas opciones el colegio no estaba tan mal a pesar de sus exigencias, para los chicos era un lugar donde encontrarse con sus compañeros además de estar ocupados y entretenidos.

El colegio en el regreso de la democracia
Bien esta etapa escolar fue la que le toco cursar al autor de esto, el colegio en primera persona.
El colegio para mí era un lugar donde había que ir si o si, no nos explicaban muy bien porque, era algo impuesto con lo que había que cumplir, en ese ámbito nos relacionábamos con otros compañeros, aprendíamos a jugar juegos, aprendíamos a insultar , aprendíamos que las familias no eran todas iguales y siempre nos daban mucha tarea. Nos hacían estudiar todo de memoria y en mi caso particular muy poco nos hacían reflexionar sobre las cosas que había a nuestro alrededor.
Lo único que teníamos muy claro, es que si había un paro gremial era muy peligroso ir al colegio.
Llegando del colegio podíamos mirar 1hora de televisión con contenido infantil, si perdíamos esa hora después ya había que esperar hasta las 17hs para poder volver a ver algo para niños, algunos nos juntamos con amigos para ir a los “fichines”, eran las máquinas de juegos, aunque parezca increíble estaba lleno de lugares con muchas máquinas para ir a jugar juegos, después de gastar el dinero que nuestros padres nos habían dado solíamos ir a andar en bicicleta, dando vueltas manzanas, dibujábamos o jugábamos con nuestros hermanos.
Casi todas las familias a esta altura tenían un teléfono de línea en su casa, un entretenimiento era buscar gente en la guía telefónica, todas las familias también tenían televisores.
Aun no teníamos internet, ni teléfonos móviles, eso vino un poco después, internet ya era un hecho, pero solo para unos privilegiados de Silicon Valley que jugaban con esto que luego cambiaría la vida de todos.
En este contexto ir al colegio era algo bueno, no aburrido, esencialmente el colegio era igual que en época de Perón y lo que había cambiado un poco era el ecosistema alrededor de la institución.

El colegio después de  la revolución tecnológica.
Escuche por ahí que los niños de la actualidad dicen que el colegio es aburrido, sinceramente concuerdo con ellos a pesar de mi edad.
Mi hija va al colegio primario, ella tiene que estudiar cosas de memoria, hacer cuentas sin un mayor razonamiento, buscar en el diccionario palabra por palabra, etc.
El colegio para ella es el lugar donde se encuentra con sus amigos, donde tiene relaciones sociales con otros pares, discusiones y amistades.
Saliendo del colegio va a su casa, la cuida su abuela porque su mama y su papa trabajan en ese horario. Usa internet desde un dispositivo que pesa menos de un kilo, lo maneja con un dedo y tiene al alcance de ese dedo un millar de juegos entretenidos, desde ese dispositivo puede poner una película en la televisión, la que ella quiera en el momento que quiera, puede hablar con su papa o su mama incluso en una video conferencia.
No arma sus propios juegos como hacia mi papa o mi mama, no sale a jugar con sus amigas porque es peligroso salir solo, para ir a la plaza tiene que hacerlo con un adulto, no puede usar el teléfono sin permiso.
Adicionalmente tiene varias televisiones en su casa donde la programación infantil esta las 24hs del día los 365 días del año sin interrupciones, no solamente un canal, hay 5 o 6 canales dedicados exclusivamente a la programación infantil.
En este contexto la escuela sigue siendo la misma pero la vida fuera de la escuela es significativamente diferente, sin tener en cuenta la calidad, se puede decir que la diversión está al alcance de la mano o de un dedo, los niños no se aburren en la casa, en general no ayudan a sus padres con los quehaceres de la casa ni tienen mayores obligaciones, incluso, si tienen que poner la mesa para cenar cuestionan el “porque”.

Conclusión
La escuela no se adaptó, no cambio pero el ecosistema que la rodea es tan diferente que convierte a la institución en un sitio retrogrado y aburrido para ellos, todos los adultos podemos entender que ellos tienen que asistir si o si por un tema educacional, pero todos creemos que hay una mejor forma de aprender, al menos alguna manera más moderna.
Quien escribe esto no tiene idea de cómo debería cambiar la institución para adaptarse al medio pero si entiende que es una necesidad urgente que lo haga y se transforme en algo mas dinámico.
La responsabilidad de que a los niños de la actualidad la escuela les parezca aburrida no es de ellos, no es del ecosistema, simplemente es de la escuela y es quien debe adaptarse a la revolución tecnológica.
Puede no ser correcto mi pensamiento o que tenga que críticas, simplemente creo que es momento de ir planteando el debate y ver cómo puede adaptarse la escuela.


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